El germen de trigo esconde la mayor fuente natural de Vitamina E

Además de su contenido vitamínico, es rico en ácidos grasos esenciales Omega 3 y 6, lo que lo convierte en la solución ideal para reparar y prevenir trastornos en la piel


Tradicionalmente, los artesanos separaban el germen de trigo del grano antes de elaborar la harina para evitar que sus altos niveles de ácidos grasos la enranciaran, no obstante, desconocían que en él se concentran todas las sustancias necesarias que esta planta necesita para germinar.

Su riqueza nutritiva hace que el germen de trigo sea considerado como la mayor fuente natural de Vitamina E. Esta vitamina es ampliamente conocida por sus excelentes propiedades antioxidantes, que retrasan los signos y efectos del envejecimiento en la piel.

Asimismo, el germen de trigo es rico en ácidos grasos esenciales Omega 3 y Omega 6, indispensables para un correcto funcionamiento de nuestro organismo.

El potente efecto reparador de la Vitamina E incentiva de forma natural el proceso de regeneración celular, cicatriza heridas, mantiene unas uñas fuertes y ayuda combatir y prevenir la aparición de arrugas y estrías.

No obstante, el aceite de germen de trigo es excepcionalmente complicado de extraer ya que se requieren casi 20 toneladas de trigo para obtener 1 litro de este preciado aceite.

100 gramos de germen de trigo aportan entre 300 y 450 miligramos de Vitamina E, por lo que únicamente serían necesarios 8 g. de este producto para solventar las necesidades diarias de esta vitamina en una persona promedio.

En Oïléna elaboramos nuestro aceite con Vitamina E exclusivamente del prensado en frío del germen de trigo, asegurándonos de mantener todo su poder reparador natural para ofrecerte siempre la mayor calidad.

Además de sus beneficios antioxidantes y como complemento nutricional de carácter general, el aceite de germen de trigo es una excelente herramienta de prevención frente a enfermedades coronarias, diabetes y caída del cabello. 

La Vitamina E ayuda también a paliar y prevenir la aparición de estrías y líneas de expresión así como para suavizar, hidratar y mantener la elasticidad en la piel. A parte de su aplicación tópica, el aceite de germen de trigo puede ser consumido como complemento alimenticio, se recomienda hacerlo en ayunas para optimizar su absorción. La ingesta de una cucharada sopera de este aceite equivale a la cantidad diaria recomendada.

La Vitamina E juega un papel esencial combatiendo los efectos que producen los radicales libres sobre la piel, principales causantes del deterioro del tejido cutáneo. El aceite de germen de trigo actúa como un escudo protector ayudando a restaurar la elasticidad natural de la piel.

Aunque el germen de trigo sea muy rico en gluten en su forma natural, al extraer su aceite mediante un proceso de prensado en frío se libera de proteínas problemáticas, convirtiéndolo en apto para el consumo de personas celíacas.

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